Una noche de profunda emoción se vivió en el escenario de La Voz Argentina 2025 cuando la interpretación de la icónica canción Cuando un amigo se va, de Alberto Cortés, conmovió a concursantes, jurados y al público por igual. La actuación generó un torbellino de sentimientos, al punto que la competencia quedó en un segundo plano frente a la intensidad de lo vivido.
Desde el inicio, la interpretación se anticipó como “difícil” por la carga sentimental de la letra. Uno de los participantes expresó su profunda emoción, admitiendo que no podía hablar debido a que la canción abordaba “la partida de mi padre”.
Lali, por su parte, destacó la maestría de los artistas, describiéndolos como “dos profesionales amantes de la música que nos bajaron un poco un cambio a todos”. “En medio de la vorágine del programa y de la vida misma, la performance fue un recordatorio de qué es cantar y para qué hay que cantar”, dijo la cantante. Lali enfatizó que “esto es lo que realmente tiene que pasar cuando un cantante deja el corazón”, el impacto logrado por los participantes.
Sin embargo, fue Soledad Pastorutti quien articuló una reflexión profunda que trascendió la música. Con la voz quebrada por la emoción, Soledad compartió su profundo respeto y valoración por los mayores. “Yo aprendo hasta el día de hoy de mis mayores y es una cosa que lamentablemente la sociedad de hoy se ha perdido”, afirmó. La artista lamentó la pérdida del “diálogo del nieto con el abuelo” y el espacio de la “sobremesa”, aspectos que ella sigue manteniendo con firmeza en su vida familiar.

