La comunidad artística de la generación del 80 como fue reconocida su impronta productiva, ha quedado en ausencia de uno de sus productores más prolíficos y consagrados, Juan Lecuona ha fallecido en Buenos Aires el sábado a última hora.
Miembro de lo que se definió como ‘la generación intermedia’ que irrumpió a principios de los ochenta renovando los paradigmas tradicionales no sólo de circulación sino de producción, incorporando técnicas, ampliando horizontes y fomentando una auténtica diversidad que creció en los aires renovadores que implicaron el fin de la dictadura y el comienzo de la democracia en Argentina. Este sesgo incide claramente en la necesidad generacional de los emergentes de hablar desde sus propias experiencias, en lo que también se definió como ‘nuevo subjetivismo’.

