El debut de River en el Torneo Clausura fue positivo. El equipo le ganó al campeón Platense, pero sobre todo dejó señales alentadoras para la segunda parte del año, donde el objetivo principal es la Copa Libertadores.
La presencia de Maximiliano Salas había generado mucha expectativa, teniendo en cuenta la salida conflictiva de Racing. El delantero fue el hombre más adelantado del local, y se encargó de tapar la salida de los defensores de Platense. Además, su movilidad le dio esa cuota de sacrificio que el técnico Gallardo estaba reclamando a los jugadores que ocupaban ese puesto.
Salas convirtió un gol con su nueva camiseta, el segundo de River, al tocar la pelota abajo del arco, luego de recibirla desde la izquierda. El festejo fue a los 39 minutos, cuando el encuentro se encontraba empatado en un gol.

