Solana Sierra vive su momento soñado desde que se hizo profesional. La mejor tenista argentina del ranking llegó a Wimbledon con ilusiones que se chocaron de entrada con una desilusión: una derrota en la última ronda de la clasificación. Sin embargo, el destino estuvo de su lado: entró al cuadro principal como lucky loser (perdedora afortunada). Desde entonces, reseteó sus esperanzas y empezó a jugar como nunca. Y este viernes marcó otro hito sobre el césped del All England: le ganó a la española Cristina Bucsa (102°) por 7-5, 1-6 y 6-1 y se convirtió en la primera jugadora de la Era Abierta en llegar a los octavos de final de Wimbledon como lucky loser. Además, es la primera en alcanzar a esa instancia en 21 años; la última había sido Paola Suárez, en 2004.
Sierra, que en Londres está siendo acompañada por el entrenador Miguel Fragoso, de la academia de Rafael Nadal, jugará en octavos de final con la ganadora del encuentro que disputarán la alemana Laura Siegemund y la estadounidense Madison Keys, sexta preclasificada.
El partido se inició muy parejo, como era de esperar entre dos jugadoras de ranking similar. Bucsa, más experimentada (27 años), es más trascedente como doblista, terreno en el que está 40a. en el escalafón y en el que ganó su único título como profesional.

