Los más de 70 focos de incendio descontrolados en Bolivia, Paraguay y Brasil generaron una enorme masa de humo que invadió parte del país. Afecta principalmente a las provincias del norte desde la semana pasada. Y en estos días avanzó sobre Santa Fe, Entre Ríos y el norte de la Provincia de Buenos Aires.
En el AMBA también llegó, pero se mantuvo alto, no en superficie. Con lo cual en la zona metropolitana no hubo mayores complicaciones hasta ahora y al parecer tampoco las habría.
«Entre este martes y el miércoles va estar avanzando un frente frío primero por el centro y luego por el norte, con rotación norte, con lo cual se va llevando todo el humo afuera de Argentina, hacia el norte», describió. Sin embargo, advirtió que mientras los incendios sigan activos, puede regresar el humo si el viento cambia de dirección hacia el sur.
La lluvia negra de la que tanto se habló en estos días en realidad se refiere al fenómeno ambiental que ocurre cuando las gotas de lluvia se mezclan con partículas contaminantes en la atmósfera, como cenizas, hollín o compuestos químicos. Estas partículas pueden provenir de diversas fuentes, como incendios forestales, erupciones volcánicas o actividades industriales. Las precipitaciones contaminadas parecen tener un color más oscuro debido a las partículas que transportan, de allí el nombre.
Puede tener efectos negativos en la salud, los ecosistemas y los edificios, ya que los contaminantes pueden dañar las plantas, los cuerpos de agua y las estructuras. Pero lo que ocurriendo en estas horas no es este fenómeno.

