El príncipe Carlos, de 71 años y heredero de la corona británica, ha terminado su aislamiento de siete días por el coronavirus y se encuentra con buena salud.
El hijo de Isabel II permanecía en cuarentena en Balmoral (Escocia), después de que el pasado miércoles anunciara que había dado positivo en COVID-19 tras presentar «síntomas leves».
Su mujer, Camila , también se aisló en la residencia escocesa de Birkhall, aunque ella dio negativo tras someterse a las pruebas. No obstante, la duquesa de Cornualles seguirá confinada siguiendo las instrucciones del Gobierno británico.

