Los dos últimos corresponsales que tenía Australia en China fueron evacuados por temor a que fueran detenidos arbitrariamente, en medio de tensiones diplomáticas entre ambos países y tras el reciente arresto de una periodista australiana en el país asiático, confirmaron este martes fuentes oficiales.
El periodista Bill Birtles, corresponsal en Pekín de la cadena pública ABC, y Michael Smith, quien trabajaba en Shangái para el diario Australian Financial Review, fueron interrogados, por separado, por miembros de las fuerzas de seguridad del Ministerio del Interior chino.
Birtles había pasado cuatro días refugiado en la Embajada australiana de Pekín mientras que Smith buscó la protección del consulado australiano en Shangái, después de que las autoridades chinas visitaran sus viviendas por motivos «de seguridad nacional» cuyos detalles no fueron proporcionados.
Negociación diplomática
La ministra australiana de Asuntos Exteriores, Marise Payne, confirmó que sus diplomáticos en Pekín y Shangái negociaron con las autoridades chinas para autorizaran el retorno de ambos periodistas a su país.
«Estos australianos se encuentran actualmente en Australia», precisó Payne en un comunicado.
Según el Australian Financial Review, los periodistas están siendo investigados en China en conexión con la detención el mes pasado de la periodista chino-australiana Cheng Lei en el país asiático.

