Los centros comerciales porteños ya tienen todo listo para la reapertura, prevista a partir de las 12.
Habrá un cupo de cantidad de personas que pueden ingresar a cada shopping, que se calculará con una persona cada 15 metros cuadrados. Además, se utilizarán termómetros digitales y cámaras que toman a la distancia la temperatura corporal de los visitantes.
Se incorporarán alfombras sanitizantes para el calzado de los visitantes y se instalarán múltiples dispensadores de alcohol en gel distribuidos en todos los espacios comunes. También habrá un sentido de circulación único dentro de los pasillos de los centros comerciales, que estará señalizado.
Se marcará el distanciamiento social con indicaciones en el piso de los pasillos, mientras que los locales que contarán con carteles en las vidrieras en los que se indica el número máximo de clientes que pueden permanecer en su interior.
Desde la CASC venían reclamando que los comercios de los centros comerciales pudieran funcionar en la previa del Día de la Madre, una de las fechas comerciales más importantes para el sector. La semana pasada, desde la cámara habían advertido que hay 50.000 empleos en juego en la Ciudad y en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
“El Día de la Madre es históricamente muy esperado por el sector comercial porque impulsa las ventas, pero en estas circunstancias nuestras expectativas son muy moderadas. No hay dinero disponible y el poco que hay la gente tiene temor a gastarlo en cosas no esenciales. Tampoco hay muchas expectativas de reuniones sociales, la gente no sale, no hay alegría. De todos modos, teniendo en cuenta lo mal que viene todo el sector, esperamos que en algo ayude la fecha”, afirmó a Infobae el secretario de la CAC, Mario Grinman. ( Infobae)

