River se llevó un 2-0 de oro del primer cruce con Nacional en los cuartos de final de la Copa Libertadores.
Una vez más, el VAR tuvo un papel preponderante. Primero, a los 39 minutos, el árbitro colombiano Andrés José Rojas Noguera cobró un penal inexistente por una supuesta falta de Agustín Oliveros sobre Matías Suárez. Tras ser convalidada la infracción por el videoarbitraje, Borré remató muy débil y Rochet le contuvo el tiro. Luego, en el tiempo adicionado, el VAR actuó correctamente para anular el 1-0 que había convertido Suárez por posición adelantada. Finalmente, en la segunda mitad, volvió a decir presente: sancionó una clara mano de Mathías Laborda que Rojas Noguera no vio y luego convalidó el 2-0 de Zuculini en el final tras un posible offside.

