El acto con el que el presidente Alberto Fernández, la primera dama Fabiola Yañez, casi todos los gobernadores y el jefe de Gobierno porteño homenajearon a los más de 90.000 muertos por coronavirus se vio envuelto este lunes en una polémica en torno al pago que acordaron recibir los artistas que participaron en el acto en el Centro Cultural Kirchner (CCK).
«La parte artística costó alrededor de 500.000 pesos», dijo Francisco Meritello, secretario de Medios y Comunicación Pública, en declaraciones a Radio con vos, para intentar bajar el tono a las polémicas, que se potenciaron en las redes sociales.
«Y esa cifra incluye a todos los artistas que participaron del acto en el CCK,incluyendo a Laura Novoa y Patricia Sosa», agregó otra fuente oficial consultada por Clarín, que ubicó la cifra de la cantante opositora por encima de lo que cobró la actriz kirchnerista.
Sin embargo, en diálogo con Clarín, Patricia Sosa negó que hubiera acordado un cachet por participar en el acto.
«Yo no hablé nunca con nadie del gobierno. A mí me llamó Lito Vitale. Sé que se pasó una plata por gastos, creo que era para unos 12 músicos, más otros 10 del área técnica. Y supongo que con esos gastos que se pasaron se pagarán a todos los que habrán participado. Y si llega a sobrar algo, nos iremos a comer con Lito», dijo Sosa, minimizando los honorarios que podrían quedar para ella y Vitale.
Los artistas que participaron fueron la actriz Laura Novoa, quien condujo el acto y leyó poemas de Hamlet Lima Quintana, Diana Bellessi y Juan Gelman. Los músicos Patricia Sosa y Lito Vitale, que interpretaron Nos veremos otra vez, de Serú Girán.
También el dúo formado por Nadia Szachniuk y Juan Falú, que le pusieron su impronta a Zamba para no morir, de Lima Quintana, que popularizó Mercedes Sosa. Y Susana Moncayo, que cantó La pasión según San Mateo, de Johann Sebastian Bach, acompañada por una impecable orquesta de cámara, en vivo.
En Casa Rosada se mostraron consternados por la polémica. «No entendemos por qué se genera esta discusión, si todos los artistas acordaron un cachet simbólico. Nos pareció que no podíamos pedirles que vengan a trabajar gratis, porque este fue un acto que organizó el Estado, con la participación del Presidente, los gobernadores, el jefe de Gobierno porteño y representantes de distintos credos, pueblos originarios, la comunidad afroargentina y trabajadores esenciales», señaló una fuente oficial a Clarín. (clarin)

