De la tristeza por una eliminación demasiado temprana a la felicidad por una propuesta que le cambiará la vida pasó Belén Pérez Maurice en Tokio. La esgrimista bonaerense cayó por 15 a 12 ante la húngara Anna Marton en su debut en la competencia de sable individual femenino de los Juegos Olímpicos. Pero la decepción por ese rápido final de su tercera experiencia olímpica desapareció totalmente cuando Lucas Saucedo, quien además de ser su entrenador es su pareja desde hace años, le propuso casamiento ante las cámaras de televisión.
Luego de la derrota, mientras la nicoleña de 36 años conversaba en vivo con Gonzalo Bonadeo por TyC Sports, Saucedo escribió en un pedazo de papel: «Flaca, te querés casar conmigo??? Po favo (sic)», se paró detrás de Belén y levantó el cartel.
Cuando Pérez Maurice se dio vuelta y vio el mensaje, no pudo evitar lanzar un grito de alegría, que muy pronto se transformó en llanto. «¿Cómo lo hacés acá?», le preguntó sonriente y sin poder lo que estaba pasando a Saucedo, que hasta se arrodilló, como manda la tradición. Y por supuesto, segundos después, aceptó, entre lágrimas.
Un rato antes, la argentina -21ª en Londres 2012 y 25ª en Río de Janeiro 2016- había estado muy cerca de conseguir su primera victoria en Tokio. Ganó el primer asalto por 8-5, pero cuando estaba 5-4 arriba la húngara sufrió un golpe en la rodilla izquierda que obligó a su atención por espacio de dos minutos.

