El presidente Alberto Fernández aseguró hoy en la cumbre de líderes del G-20 que sesiona en Roma, Italia, que la crisis de deuda que afecta a la Argentina es responsabilidad tanto de su antecesor Mauricio Macricomo del propio Fondo Monetario Internacional (FMI), al que acusó de haber facilitado “recursos para financiar la fuga de divisas en una economía desquiciada”.
Fernández también se refirió a la distribución de las vacunas contra el Covid. “Casi el 80 % de las vacunas producidas se aplicaron en países de altos ingresos”, dijo y continuó: “En cambio, más del 60 % de la población de nuestra región aún no tiene completado su esquema de vacunación”. El jefe de Estado agregó: “La vacuna aún no es un bien global. Ese triste panorama se patentiza cuando vemos que se restringe la movilidad de las personas según haya sido la vacuna a la que pudieron tener acceso”.
“La globalización iba a convertir al mundo en una Gran Aldea, la casa común de la que habla el Papa Francisco. Nacía la esperanza de una comunidad integrada y una convivencia pacífica. Los resultados fueron otros. La codicia de los poderosos condenó al olvido a millones de aldeanos”, concluyó Fernández. ( la nación)

