El ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, salió a cruzar a Sergio Berni por decir que la inseguridad es “un mal endémico”. El cruce estalló después de la importante movilización de vecinos de Ramos Mejía tras el asesinato del kiosquero.
En diálogo con los medios, el funcionario expresó en relación con el asesinato de Sabo: “Es un momento muy triste y muy doloroso. Venimos trabajando con La Matanza hace más de 20 días, un mes, y venimos haciendo un trabajo lo más prolijo posible en cuanto a la utilización de los recursos humanos con los que contamos. Ante esta desgracia uno solo se puede solidarizar con los padres”.
Al ser consultado sobre las recientes declaraciones de su par provincial, Sergio Berni, quien afirmó que la inseguridad es una “enfermedad endémica”, señaló: “Sucede en todos los lugares del mundo, si es eso a lo que se refiere, en algunos más y en algunos menos. Nosotros estamos teniendo una situación tan particular que nos obliga a mirarlos. Si miramos estadística, son otra cosa, pero cuando uno está revisando estas cosas, las estadísticas son nada. Estamos hablando de una vida humana truncada por nada. Entonces no se pueden explicar muchas cosas cuando estamos trabajando en algo tan delicado, tan cuidadoso y sin solución”.
Seguidamente, habló sobre las acciones concretas del Gobierno en La Matanza: “Estamos analizando punto por punto la mejor forma de estar presentes. Las fuerzas están y ayer envié 500 efectivos más”, sostuvo y agregó: “Estamos trabajando hace 20 días y yo hace 40 que estoy en la actividad. Ojalá hubiéramos llegado a poder prevenir esta situación”. Con respecto a los reclamos por mayor presencia policial en las calles, planteó: “La Matanza tiene un millón y medio de habitantes, pretender que haya un agente en cada cuadra es impensable. Estamos buscando la mejor forma de administrar los recursos”.
Finalmente, Fernández también remitió al debate sobre el punitivismo.“Es discutir sobre la edad y todo ese tipo de situaciones y la realidad es que los casos que uno tiene de menores muy menores, de 14 años o cosas por estilo, son prácticamente nulos como para que uno tenga que andar haciendo de eso una cuestión”.(La Nación)

