El kirchnerismo y un amplio abanico de organizaciones de izquierda se lanzan hoy a las calles para conmemorar un nuevo aniversario del último golpe de Estado ocurrido en 1976. No será un 24 de marzo más. En el marco de las tensiones que cruzan al Frente de Todos, La Cámpora ve en el Día de la Memoria de este año una oportunidad para realizar una demostración de fuerzas y, al mismo tiempo, desmarcarse del rumbo tomado por la gestión de Alberto Fernández tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Mientras la organización que lidera Máximo Kirchner ya se concentra en la sede de la ex-ESMA, desde donde marchará más de 12 kilómetros hasta llegar a Plaza de Mayo, las más de cien organizaciones de izquierda y derechos humanos reunidas en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia harán lo propio a partir de las 12. Se posicionarán a lo largo de toda la Av. 9 de Julio, para ingresar a la plaza tanto por Av. de Mayo como por las diagonales Norte y Sur
la conmemoración contará con dos actos bien diferenciados. A última hora de ayer, tras una reunión entre los representantes de la izquierda y los organismos de derechos humanos oficialistas, ambos sectores llegaron a un acuerdo para compartir el escenario. Sobre él, la izquierda tiene previsto leer un documento a las 14.30. En ese horario, estiman sus organizadores, el kirchnerismo estará recién ingresando a la plaza. Sin embargo, los dirigentes no descartan que las columnas se crucen.

