En un giro histórico, la Corte Suprema de Estados Unidos eliminó la garantía constitucional para acceder a un aborto, abriendo la puerta para que los estados conservadores restrinjan o directamente eliminen la posibilidad de las mujeres de interrumpir un embarazo.
La Corte, con una mayoria de seis jueces conservadores, revocó el fallo Roe vs. Wade de 1973 al decidir una demanda sobre una ley que restringió el aborto en Mississippi, uno de los estados férreamente republicanos del país que han intentado eliminar el derecho de las mujeres a interrumpir un embarazo.
“Roe estaba terriblemente equivocado desde el principio. Su razonamiento fue excepcionalmente débil y la decisión ha tenido consecuencias perjudiciales. Y lejos de lograr un acuerdo nacional sobre el tema del aborto, Roe y Casey han inflamado el debate y profundizado la división”, escribió el juez, Samuel Alito, en la opinión de la mayoría del tribunal.
“Es hora de hacer caso a la Constitución y devolver el tema del aborto a los representantes electos del pueblo”, indicó, en referencia al Congreso. ( La Nación)

