A 28 años del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), la comunidad judía renovó este lunes el pedido de justicia con un acto que volvió a ser presencial tras dos años de virtualidad como consecuencia de la pandemia de covid-19.
Entre los reclamos principales advirtieron que sigue «reinando la impunidad», cuestionaron a la Justicia y apuntaron contra el Gobierno por la situación del avión venezolano-iraní retenido en Ezeiza y por la participación oficial en Nicaragua de un acto junto el iraní Mohsen Rezai, uno de los acusados de haber participado en el atentado.
Como cada 18 de julio desde el atentado, a las 9.53 -hora exacta en que el coche bomba explotó contra la sede de la mutual judía- se escuchó el sonido de una sirena.
Luego, familiares de las víctimas fatales del atentado leyeron los nombres y las edades de las 85 personas que murieron en la explosión, mientras el publico allí presente acompañaba con un grito: «¡Presente!».
Para cerrar la primera parte del acto, la periodista Gisela Busaniche leyó un breve discurso en el que pidió que el recuerdo de «todos permanezca entre nosotros» y posteriormente dispuso un minuto de silencio para recordar a las víctimas. (Clarin)

