Boca y River no están teniendo un buen año. Y las derrotas de ambos el domingo lo confirman. El Xeneize fue goleado 3-0 por Patronato en su visita a Paraná y el Millonario cayó como local ante Sarmiento por 2-1. Los dos colosos del fútbol argentino sucumbieron ante dos modestísimos equipos.
Que Patronato y Sarmiento, con presupuestos bajísimos, humillen a los dos grandes hace evidencia que, a pesar de todas sus falencias, la Liga argentina sigue siendo competitiva. Es que con los solarios de un puñado de jugadores de Boca y de River seguramente se podría sostener económicamente a los planteles de Patronato y Sarmiento.
La derrota de Boca impacta, además, porque el equipo está a la deriva. Es que un grupo de ex futbolistas comandado por Juan Román Riquelme parece jugar al “Football Manager” en la vida real y apostó por un técnico amigo como Hugo Ibarra que no demuestra tener credenciales como para sentarse en el banco de uno de los clubes más grandes del país y dirigir al equipo.
Por el lado de River, Gallardo sigue sin poder encontrarle la vuelta al equipo. Y, tras dos victorias, volvió a tropezar en el Monumental. Encima, da la sensación que hay jugadores desorientados, que por momentos deambulan la cancha o sienten mucho la presión de este flojo momento del conjunto de Núñez.
En este contexto, tras doce fechas, Boca y River acumulan la misma cantidad de puntos: ambos tienen 15. Y están a 10 del líder, el sorprendente Atlético Tucumán.
Como para que ninguno pueda jactarse del otro, los “primos” hacen causa común. Y andan de papelón en papelón.

