Es que antes de alzar la copa, La Pulga recibió una distinción especial por parte de los anfitriones nunca antes vista a lo largo de este prestigioso torneo cuando el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el actual emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, le pusieron una túnica denominada como “Bisht” o “Beshth”.
Esta prenda, símbolo de realeza, estilo y elegancia, y que sólo pueden utilizar algunas personalidades destacadas, se convirtió en una importante pieza de colección por la que ya realizaron una imponente oferta públicamente.
“Amigo Messi. Desde el Sultanato de Omán le felicito por ganar la Copa del Mundo”, escribió el abogado y miembro parlamentarista Ahmed S. Albarwani en su cuenta de Twitter y agregó: “El príncipe Tamim bin Hamad me deslumbró al otorgar el ‘bisht’ árabe, un símbolo de caballerosidad y sabiduría. Te ofrezco un millón de dólares a cambio de ese ‘bish’”.

