Un nuevo estudio de la Facultad de Ciencias Económicas, de la Universidad de Buenos Aires (UBA), analizó la gestión de los 24 municipios que integran el AMBA y determinó cuál es el distrito con peor calidad de vida.
Para ello, el trabajo realizado por el Centro de Ciudades Inteligentes utilizó el Índice de Gestión Estratégica de Ciudades (IGEC), que midió cinco dimensiones clave: desarrollo económico, sociedad, tecnología, política-institucional y medio ambiente, desagregadas en 31 variables y un total de 159 indicadores específicos.
El IGEC que, según se denomina, “pretende ser un indicador simple, ágil y sintético”, en cada indicador recibió una calificación en una escala de 0 a 5 puntos: 0 indica ausencia total de acción gubernamental, mientras que 5 corresponde a la gestión conforme a estándares internacionales.
“La calificación de 1 (uno) es otorgada cuando un indicador es abordado con muy baja intensidad, con 2 (dos) cuando recibe un tratamiento que no llega a ser el suficiente, con 3 (tres) cuando se da al indicador el tratamiento adecuado y con 4 (cuatro) cuando el nivel de respuesta del gobierno local al indicador es muy bueno y se expresa con políticas públicas de alta calidad», cita el informe.
Vale recordar que el objetivo del estudio no es comparar directamente los municipios, sino “establecer un diagnóstico de cada uno de los 24 municipios” para identificar fortalezas, debilidades y prioridades.
La base del ranking
El informe de la UBA reveló que Ezeiza ocupa el último lugar en el ranking de desarrollo estratégico global, con un puntaje de 1,96, el más bajo entre los evaluados y el único que no supera los 2 puntos en la tabla general. Inmediatamente por encima se ubican Moreno, con 2,00 puntos, y Merlo, con 2,28.

La diferencia entre el primer puesto, Vicente López (3,39 puntos), y el último, Ezeiza (1,96), es de 1,43 puntos, lo que evidencia una marcada disparidad en la gestión y el desarrollo entre los extremos del ranking. El promedio general del estudio fue de 2,71, un umbral que Ezeiza no logró superar en ninguna de las dimensiones evaluadas.
En uno de los datos más llamativos del informe, la dimensión Medio Ambiental obtuvo el promedio más bajo entre las cinco áreas evaluadas, con una calificación de 2,46. De esta forma, el estudio señala que el desarrollo ambiental es el aspecto más rezagado o donde las políticas públicas han tenido menor impacto en el conjunto municipal.
Ezeiza obtuvo 1,97 en este rubro, apenas por encima de Moreno (1,66), que fue el peor ubicado. Aquí se constituye otra dimensión esencial, donde se valoran la sostenibilidad, la movilidad, la presencia de espacios verdes, la eficiencia energética y la gestión de residuos. La atención a estos aspectos resulta fundamental para garantizar un desarrollo equilibrado y respetuoso con el entorno natural.

