“No puedo estar en la cárcel. Esto no es para mí. Tengo que salir”, ruega la joven Marina Delorsi (Valentina Zenere), la coprotagonista de la serie En el barro, que este jueves 14 estrenó Netflix. El spin-off de la emblemática ficción El marginal (pasó de la TV abierta al streaming) instala en Marina el punto de vista central junto a la experimentada Gladys Guerra de Borges (Ana Garibaldi), la viuda del inefable y cruel Mario Borges (Claudio Rissi), uno de los personajes clave de la serie previa. ¿Logra En el barro estar a la altura de su predecesora? ¿Qué códigos tumberos renueva a través de las arduas historias femeninas en la prisión?
Marina Delorsi, una aspirante a modelo, es acusada por un crimen del que no se puede spoilear, y termina recluida en La Quebrada, el penal de máxima seguridad de En el barro, luego de una espectacular escena de escape, filmada con potencia narrativa. Allí, junto a Marina y a Gladys Guerra prevalecen otras cuatro reclusas, quienes serán derivadas a distintas secciones del presidio.
La serie se tomará el tiempo para contar cada una de sus peripecias a la sombra, sin romantizar su estilo de vida criminal, pero con la certeza de que detrás de las chicas presas hay un mismo drama personal y social: a la cárcel de mujeres caen las más olvidadas por la sociedad.

