Elisa Carrió decidió meterse de lleno en el escándalo judicial que salpica al mandamás de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y denunció a dos personas por ser presuntos testaferros del hombre que maneja los hilos del futbol argentino.
Junto al presidente de la Coalición Cívica de Pilar, Matías Yofe, y al legislador porteño Facundo del Gaiso, Carrió pidió que se investigue a Luciano Nicolás Pantano y a Ana Lucía Conte, un monotributista y una jubilada, por la compra de una impactante mansión en Villa Rosa, Pilar.
Pantano y Conte son los dueños de Real Central SRL., una empresa que, según el escrito al que accedió Clarín, habría adquirido la propiedad compuesta por dos lotes con una superficie total de 105.384,80 metros cuadrados.
“La mencionada dirección correspondería, según surge de la información recabada, a una quinta de grandes dimensiones, donde habría autos de colección, un haras de caballos árabes y pura sangre de carrera, pista de entrenamiento equino, helipuerto e instalaciones deportivas múltiples”, señala el texto de la presentación.


“Aun cuando la propiedad hubiera sido adquirida por la empresa, cuyos titulares son las personas denunciadas, después de acrecentar su capital social, ese aumento no alcanzaría de ninguna manera para justificar el giro financiero para la supuesta adquisición de semejante inmueble, no sólo por su tamaño, sino por la infraestructura de lujo que existe en su interior”, apuntan los denunciantes.
“Con sólo un poco de sentido común se infiere la imposibilidad evidente para afrontar dicha compra de semejante envergadura económica”, agregan.
Para llegar a esa conclusión, Carrió, Yofe y Del Gaiso hacen un racconto en detalle de la estructura societaria y sospechosos giro millonarios que salpican a Pantano y Conte, detrás de los que, denunciaron en la CC-ARI ante la PROCELAC, están Tapia y Pablo Toviggino, su ladero y tesorero de AFA.

