El mejor refuerzo del mercado de pases veraniego, al menos hasta el momento, se lo lleva Racing, que busca continuar con la onda ganadora luego de ser semifinalista de la Copa Libertadores y finalista del Torneo Clausura en un 2025 que inició como campeón de la Recopa Sudamericana.
A falta de confirmación oficial, el nombre con el que contaría Gustavo Costas para iniciar la pretemporada es el de Valentín Carboni, habilidoso mediocampista ofensivo del Inter de Milán que se encuentra a préstamo en Genoa y busca sumar minutos para ganarse un lugar en la lista de la Selección Argentina para el Mundial.
La noticia generó un revuelo importante entre los fanáticos racinguistas que a mediados del año pasado le habían reclamado a Diego Milito el famoso “salto de calidad” para ir en busca de la Libertadores. En su momento, las incorporaciones de Duvan Vergara, Elías Torres y Toto Fernández no convencieron. La de Carboni sí. Sin embargo, hay un atenuante: la operación sería a préstamo por seis meses y sin opción de compra, por lo que no estaría disponible para los mata-mata de la Copa Sudamericana en el caso de que la Academia supere la fase de grupos.
Carboni, hijo del ex futbolista y actual entrenador de la Reserva de Talleres de Córdoba Ezequiel «Kely» Carboni, comenzó su formación en Lanús, club del que era entrenador su padre, y luego se marchó con toda su familia a Italia. Inició su carrera en el Inter y luego tuvo pasos por Monza y Olympique de Marsella. Fue mientras pertenecía al club francés, justamente, cuando sufrió una grave lesión que frenó su impulso. Sufrió un choque en un entrenamiento de la Selección en Miami y fue desafectado para que regrese a Francia, donde se realizó los estudios y se le detectó la rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda.

