Tal vez, para comprender los porqué del fenómeno Faustino Oro en el mundo del ajedrez, sirva la revisión y comparación de su paso descollante por Países Bajos, en el Festival de Tata Steel – una de las históricas competencias anuales que organiza la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, según sus siglas francesas)- que finalizó ayer, con su labor en el mismo torneo hace solo 12 meses.
Cuando el niño fue invitado al torneo Challengers Tata Steel 2025, su ranking arañaba los 2447 puntos de Elo, se ubicaba en el 1245° lugar del escalafón mundial y era el 14° mejor jugador de Argentina. Después de 13 jornadas, Faustino finalizó en el 12° lugar y, con sólo 3,5 puntos.
Un año después, en el Torneo Challengers 2026 se clasificó 6°, con 7 puntos – producto de 4 victorias, 3 derrotas y 6 empates- y se ubicó por delante de tres grandes maestros con Elo superior a 2600 puntos (el serbio Ivic, 2638, el español Yuffa, 2604, y el neerlandés L´ami, 2634).
Y si bien ya había vencido a dos grandes maestros en 2024 (G. Meier, de Uruguay, 2607) y en 2025 (M. Muradli, Azerbaiyán, 2603) con Elo superior a 2600, ahora, en Wijk Aan Zee, venció a dos (L´ami y Yuffa) en un mismo torneo.
Tamaña actuación le reportó la suma de 10 puntos a su ranking, ahora de 2526 puntos de Elo (subió 79 puntos en un año cuando, por ejemplo, con los avances tecnológicos de la actualidad, los mejores programas no superan los 50 puntos en una temporada). Con la nueva medición Fausti es el 492° mejor jugador del mundo (escaló 753 posiciones), y el 6° del ranking vernáculo. Sencillamente, increíble.

SIMULADOR
Juega y simula el camino de las selecciones hasta la final del Mundial
Su look, cabello corto, gafas de colores, su vestimenta, generalmente con ambos, prolijos y coquetos, sumado a sus ojos de asombro y risas constantes despierta la atención de niños y adultos a los que atiende pacientemente ante cada pedido de autógrafos o posa como un rockstar frente a la selfi. Los tiempos modernos de la inmediatez y celeridad, de las comunicaciones y redes sociales, lo convirtieron en un ser mediático. Por eso, cada reportaje, reel, crónica, imagen o video con la figura del niño se vuelve viral. Su nombre traspasa las fronteras del cuadriculado tablero.
“Nunca hubo un caso igual en Argentina; yo no recuerdo, ni escuché de gente que no tiene ninguna relación con el ajedrez, como sucede hoy en día, que sepa quién es o que ya conozca a Faustino Oro” le contó a Infobae el gran maestro y ocho veces campeón argentino Diego Flores.
Las escuelitas de enseñanza del juego en los principales clubes del país, como los casos del Club Argentino de Ajedrez, el Círculo Torre Blanca, Villa Martelli y Villa Ballester, tras la exitosa serie Gambito de Dama y el poder mediático del Messi del Ajedrez, tuvieron el último año un aumento de más del 20% de inscripciones de nuevos niños y niñas interesados en el aprendizaje del juego.
En el plano internacional, la FIDE desde hace dos años dispuso la inclusión del nombre de Faustino Oro entre sus selectos wild card, con invitaciones para los principales torneos. El presidente del organismo rector de este juego, el ruso Arkady Dvorkovich, incluso suele posar junto al niño a la hora de la inauguración oficial de una competencia.
¿Pero cuáles son las causas o circunstancias de este fenómeno que bate récords y hazañas y que parece haber provocado una fiebre mediática del ajedrez por todo el mundo?
El niño argentino Faustino Oro, que el 14 de octubre último cumplió 12 años, no es un chico diferente, por el contrario, su comportamiento y desenvolvimiento es igual al de cualquier otro par de su misma edad; sólo posee una capacidad asombrosa para jugar al ajedrez que lo destaca del resto. Además, ha logrado hacerlo de tan buena forma y desde una edad tan temprana que jamás hubo un caso igual en los más de quince siglos de historia documentada del milenario juego. Hubo genios y prodigios, incluso grandes estrellas como Fischer, Karpov, Kasparov y Carlsen, pero nadie superó sus logros. Por eso Faustino Oro es un caso único.

