Ante el debate de la reforma laboral, la Central General de los Trabajadores (CGT) convocó a un paro general en rechazo al proyecto, impulsado por el Gobierno. A la medida se sumaron otros gremios de transporte, por lo que el funcionamiento de trenes, colectivos y subtes se verá interrumpido durante 24 horas.
Durante el encuentro, algunos dirigentes plantearon la posibilidad de acompañar la huelga con una movilización frente al Congreso de la Nación, tal como ocurrió la semana anterior. Esa propuesta no prosperó. Finalmente, la central sindical optó por realizar una paralización de actividades para expresar su rechazo, con la confirmación de la adhesión total del transporte al paro.
Al poco tiempo de conocerse la noticia, Asociación Trabajadores del Estado (ATE) aseguró que adherirá a la medida de fuerza, pero realizará una manifestación ante el Palacio Legislativo. Por su parte, el Gobierno nacional adelantó que descontará los días a quienes participen. El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que integra la UOM, Aceiteros y las dos CTA se sumarán a la marcha.
Con respecto al transporte público, estos son los gremios que confirmaron su participación.
Uno por uno, todos los servicios que se verán afectados
En el caso de los colectivos, la Unión Tranviarios Automotor (UTA), bajo la conducción de Roberto Fernández, ratificó su acompañamiento tras gestiones directas durante el fin de semana. “Somos un sindicato confederado y si la CGT decide un paro acompañaremos la medida”, expresó el dirigente sindical, lo que a priori que garantiza la interrupción de los servicios de colectivos urbanos y de larga distancia en todo el país.
La UTA mantiene desde hace más de diez años una estrategia independiente frente a la central obrera. El sindicato se caracterizó por tomar distancia incluso en situaciones en las que el resto de la CGT impulsaba paros generales, al priorizar acuerdos con gobiernos de distintos signos políticos. Antes de definir el paro, distintos actores del sector sindical sostienen que la organización acompañará la medida. Esta expectativa genera dudas, dada la historia reciente de la entidad.
Sin embargo, habrá que esperar a lo que ocurre con una vasta cantidad de colectivos que no responden al liderazgo de Fernández. El gremio enfrenta una disputa interna de alta intensidad desde hace años. La gran mayoría de los choferes de colectivos que forman parte de la empresa Doscientos Ocho Transporte Automotor (DOTA) recién resolverán este miércoles en distintas asambleas si se adhieren al paro general que dispuso la CGT. En otros conflictos, este sector tomó distancia de lo que resolvía la conducción sindical.

