Mauricio Macri tomó una decisión política reservada y de alto impacto que sorprendió incluso a dirigentes importantes del PRO: avanzó personalmente con la difusión del manifiesto crítico contra el gobierno de Javier Milei sin consultar previamente ni a gobernadores, ni a referentes parlamentarios, ni a la mesa ejecutiva del partido. El movimiento, ejecutado en medio del tembladeral generado por el caso de Manuel Adorni, profundizó las diferencias entre el ex presidente y la Casa Rosada y volvió a exponer las tensiones internas alrededor de la relación con La Libertad Avanza.
La reconstrucción de cómo se gestó el documento muestra el nivel de hermetismo con el que se manejó la iniciativa. “Es Mauricio 100%”, resumió ante Infobae una alta fuente del PRO. Y agregó: “No habló con Jorge Macri, ni con Rogelio Frigerio, ni con Cristian Ritondo, ni con Guillermo Montenegro. En la mesa ejecutiva no habló con nadie”.

El manifiesto “Próximo Paso” fue difundido el domingo por la tarde a través de las redes sociales oficiales del PRO y rápidamente generó interpretaciones políticas sobre un endurecimiento de Mauricio Macri frente al Gobierno. El texto incluyó cuestionamientos al funcionamiento interno del oficialismo y buscó marcar diferencias respecto del estilo político libertario.
“Apoyar el cambio no es aplaudir lo que está mal”, sostuvo el documento.

