Con el quórum justo -129 presentes-, el Gobierno logró abrir la sesión en la que le dio media sanción a la «Ley Hojarasca» y al proyecto que da marcha atrás con la ampliación del régimen de Zonas Frías que había multiplicado la cantidad de hogares beneficiados con subsidios a la tarifa de gas. Para convertirse en ley ahora deben ser aprobadas por el Senado.
La iniciativa de readecuación de subsidios al gas en zonas frías obtuvo 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones, de los catamarqueños de Raúl Jalil y el «lilito» Maximiliano Ferraro.
El proyecto revierte la ampliación del sistema, impulsada por Máximo Kirchner y aprobada por amplia mayoría en 2021. El beneficio automático del 50 % vuelve a las zonas originales: Patagonia, la Puna y la ciudad de Malargüe, de Mendoza.
Aunque en esas zonas el valor del subsidio será menor ya que dejará de aplicarse sobre el total de la factura sino sólo por el ítem de consumo de gas. «Es mentira que no afecta a la Patagonia. La factura de gas de los patagónicos va a aumentar entre un 40% y un 60%«, se quejó el neuquino Pablo Todero de Unión por la Patria.
Desde el oficialismo retrucan que el porcentaje de subsidio se mantiene intacto pero que se termina con la «avivada» de los gobernadores que incluyen en las facturas de gas ítems de otros impuestos provinciales. Por eso en la ley incluyeron un artículo que impide «incluir tributos de orden local o cargos ajenos», salvo alumbrado.

