MADRID (Reuters).- Los equipos de rescate registraban este jueves, desde primera hora, los vagones destrozados, luego de que este miércoles un tres chocara contra otra formación que estaba detenida cerca de una estación en la provincia española de Toledo, con la esperanza de encontrar más supervivientes del segundo accidente mortal de alta velocidad ocurrido este año en el país, que hasta el momento dejó como saldo 69 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
En medio del primero de los tres días de luto que el gobierno del presidente Pedro Sánchez declaró por el violento incidente y en recuerdo de las víctimas, se vio a los servicios de emergencia sacando del lugar de la colisión lo que parecía ser un cadáver envuelto en una manta. Las grúas, en tanto, trabajaron durante toda la noche para retirar partes de los restos del accidente.


Entre los restos, todavía hay un vagón volcado. Con la prudencia lógica del momento, las autoridades confían en que “no haya más fallecidos debajo”. Paralelamente, se están realizando las identificaciones de los cadáveres. A primera hora de esta jornada, confirmaron que había un fallecido más, una persona que estaba internada malherida en un centro de salud local.
“UME y equipos de salvamento siguen trabajando con mucho cuidado porque todavía no podemos afirmar que no quede ningún fallecido”, dijo a TVE Esther Padilla, portavoz del gobierno regional de Castilla-La Mancha. “Ayer entró una unidad canina y hoy volverá a entrar. No podemos dar por finalizado el trabajo”, añadió.
En medio de este contexto, los maquinistas de España llevaron a cabo una huelga, medida que ya estaba prevista antes de este fatal accidente, para exigir una mayor inversión en seguridad ferroviaria.

En tanto, el presidente Sánchez volvió a viajar a Toledo este jueves para participar en una reunión destinada a supervisar y coordinar la respuesta de emergencia. Por su parte, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, de centroderecha, que actualmente lidera las encuestas de cara a las elecciones anticipadas del 29 de noviembre, tenía previsto desplazarse a la localidad de Urda, cercana al lugar del accidente.
Sánchez reclamó por el “esclarecimiento” de las causas que llevaron a la colisión de los dos trenes. Durante una comparecencia en el lugar del accidente, unos 150 kilómetros al sur de Madrid, el funcionario afirmó que el Estado está volcado en “el conocimiento de cuáles fueron las causas que originaron este terrible accidente ferroviario”.

