El destino, en estos últimos meses, parece estar encaprichado con Marcelo Gallardo, el entrenador que, por los malos rendimientos, se irá de River ante Banfield. Razones no le faltaron al Muñeco para decir adiós. Pero por las dudas Adam Bareiro le regaló otro cachetazo como para ratificar la sensación de que las cosas venían torcidas pare él. Y es que el paraguayo, que se fue por la puerta de atrás del elenco de Núñez, debutó con un doblete en la victoria de Boca 2-0 contra Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy por la Copa Argentina. El triunfo es, además, algo de aire para el golpeado Claudio Úbeda. El Xeneize se medirá en la próxima ronda con el vencedor del duelo Sarmiento de Junín y Tristán Suárez.
Las diferencias entre Boca y Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy son tan notorias que incluso se percibieron frente a un equipo con pocas ideas como el que comanda Úbeda, que tomó la curiosa determinación de rotar a los titulares, muy a pesar de que se jugaba el puesto en la noche de Salta. Desde el minuto uno se percibió que a los bonaerenses, al cabo el único debutante en la actual edición de la Copa Argentina, les iba a costar arrimar peligro en el arco que defendió Leandro Brey y mantener la valla invicta. Así, el duelo se consumía entre la espera del primer gol de Boca y la alarmante falta de juego de los de Úbeda.

