Boca semifinalista

Después de lo ocurrido el domingo en el Amalfitani, volvían a verse las caras Boca y Velez en La Bombonera, disputando la última plaza en las semifinales de la Copa de la Superliga,

Un partido muy distinto al de la ida disputado en Liniers. Ambos equipos jugaron un primer tiempo apasionante, de ida y vuelta, con muchas llegadas, y por momentos muy bien jugado.

La idea de Alfaro con la sorpresiva inclusión en el once inicial del paraguayo Alonso fue plagar el mediocampo de jugadores combativos para adueñarse de ese terreno del campo. Ni Velez ni Henize renunciaron, por su parte, a su identidad y los chicos del fortín hicieron un gran partidoen un escenario muy complicado como suele ser el Alberto J. Armando para los de Liniers. 

Boca fue superior en esos primeros 45 minutos en cuanto a llegadas. Villa, el mejor de Boca en esa primera parte, transformó en figura a Hoyos, el arquero velezano; y Mauro Zarate, el centro de las miradas nuevamente, estrelló un tiro libre en el travesaño. Velez se plantó de igual a igual pero no tuvo llegadas claras. La polémica de la noche se dio a los 49 minutos de juego cuando el árbitro Espinoza no sancionó un agarrón en el área de mas a Gianetti, que hubiese sido penal para el conjunto visitante. 

En la segunda etapa, Velez fue superior a Boca. Se paró unos metros más adelante, hizo culto de la posesión del balón y transformó al arquero local, de gran presente, en la indiscutida figura de la noche. Con el ingreso del chico Almada, y la posterior expulsión de Izquierdoz (acierto  del juez), los últimos quince o veinte minutos fueron un monólogo del conjunto de Liniers. 

Boca lo aguantó y el 0 a 0 final llevó el cotejo a la definición desde los doce pasos, en donde el xeneize, con el ensordecedor aliento de su público, se impuso por 5 a 4. El chico de Velez Cufré fue el único que falló su remateen la definición. Por su parte, Zarate hizo el suyo y lo gritó con alma y vida, desahogándose tras el maltrato recibido por los hinchas del club que lo vio nacer. 

“Pasó el equipo grande”, dijo Mauro ante las cámaras. Y si bien regaló el título que todos esperaban, no mintió. A veces no alcanza con ser superior al rival y esta clase de partidos se ganan desde el coraje y lo mental. Boca fue superado en los 180 minutos pero pasó, y ahora deberá enfrentarse, con lo que le queda de físico, al duro Argentinos Juniors de Dabove en semifinales. Por otra parte Tigre y Atlético Tucumán disputarán el otro encuentro en busca de la ansiada final.

Por Bruno Fagioli.

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