Cristian Graf, el principal sospechoso por la muerte de Diego Fernández Lima, se presentó esta mañana en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 61 con el fin de ponerse a disposición de la Justicia, indicaron fuentes del caso a Infobae.
Las fuentes detallaron que se le comunicó que aún no se adoptó ningún temperamento en torno a él y se le brindó la dirección de la Defensoría Oficial que le tocaría, en caso de ser necesario.
Al mismo tiempo, Perrando tiene previsto tomar una serie de testimoniales en la sede de la fiscalía: tres hoy y tres mañana. Se trata de excompañeros de colegio de la víctima y del sospechoso y de obreros de la empresa que hizo la excavación y demolición en la casa en la que se descubrieron los restos.
El cuerpo de Diego fue hallado el 20 de mayo pasado por obreros que trabajaban en una vieja casona ubicada en el barrio porteño de Coghlan, en la que vivió Gustavo Cerati.
Confirmada la identidad del cadáver encontrado en una pequeña fosa, la prioridad de la fiscalía será armar el rompecabezas para poder determinar qué pasó con la víctima, a más de 40 años de su desaparición.
Para evitar esto, el hermano de la víctima, Javier, adelantó a Infobae que buscará impulsar una “Ley Diego”, inspirada en la “Ley Piazza”, que extiende los plazos de prescripción del abuso sexual en la infancia.
En este caso, la iniciativa apuntaría a los casos de desapariciones: “Me encantaría que sirva a otros familiares de desaparecidos. Que la ley vaya con todo el peso, que paguen por el daño que hicieron”.

