Una estructura neolítica gigante, creada hace 4.500 años, ha sido descubierta a 1.9 millas (3 km) al noreste de Stonehenge en la llanura de Salisbury, cerca de Amesbury, Wiltshire. Para asombro de los arqueólogos, se descubrió que una serie de vastos ejes, cada uno de más de cinco metros de profundidad y hasta 20 metros de ancho, se alinearon para formar un círculo de 1.2 millas de diámetro.
El descubrimiento fue posible gracias a la nueva tecnología que aún tiene un papel importante en nuestra comprensión de este extraordinario paisaje antiguo.
A través de la prospección geofísica, el radar de penetración en el suelo y la magnetometría, los ejes aparecieron como anomalías geofísicas. Anteriormente habían sido despedidos como sumideros naturales y estanques de rocío. La tecnología reveló su verdadero significado.

