La lesión que Milton Leyendeker, defensor de Agropecuario, le provocó a Exequiel Zeballos, delantero de Boca, generó un sinfín de discusiones y debates moralistas y una polémica decisión del Tribunal de Disciplina de la AFA que genera un interrogante: ¿Hay una doble vara en el fútbol argentino?
La sociedad futbolera coincide en un punto: la patada de Leyendeker a Zeballos fue brutal. Pero una parte considera que se trató de un exabrupto del juego, propio de los que se ven asiduamente en las canchas del ascenso y otros creen que hubo “mala intención” del jugador de Agropecuario.
Entonces, la decisión del Tribunal de Disciplina agigantó la grieta. Es que el organismo de la AFA firmó una sanción provisoria para Leyendeker en todo tipo de competición. Una situación inédita y disruptiva ya que habitualmente las expulsiones se cumplen en el torneo en el que vio la roja. En este caso, el defensor de Agropecuario no podrá jugar tampoco en el torneo de la Primera Nacional.
Ante esta situación, no fueron pocos los que recordaron el brutal planchazo de Carlos Tevez a Ezequiel Ham, defensor de Argentinos Juniors, en 2015. En aquella oportunidad, el “Apache” no fue expulsado y el Tribunal de Disciplina tampoco actuó de oficio para sancionarlo a pesar de que el futbolista rival sufrió una fractura expuesta en su tobillo derecho y estuvo varios meses sin poder jugar.
En este caso, para hacer extensiva la sanción a otros torneos, el Tribunal se ampara en que Leyendeker fue expulsado roja en el partido que Boca le ganó 1-0 a Agropecuario en Salta por la Copa Argentina. “Cuando un jugador lesiona a otro y no puede seguir en el campo de juego tiene una sanción de mínimo de 5 partidos. Hoy tenemos más elementos para actuar de oficio en la Copa Argentina y con este caso de Zeballos queremos marcar un antes y un después”, afirmó Fernando Mitjans, presidente del Tribunal de Disciplina, en diálogo con SuperMitredeportivo.
Mitjans también se defendió de las acusaciones en las redes sociales sobre que se tomó esta decisión porque se trata de un jugador de Agropecuario, un club de la segunda categoría del fútbol argentino y si hubiese sido al revés, se hubiera pasado de largo. “Si Marcos Rojo o cualquier otro jugador de Boca hubiera hecho una falta grave como la que hizo el jugador de Agropecuario, hubiéramos actuado de la misma manera”, aseguró el presidente del Tribunal.
Leyendeker golpeó al “Changuito” Zeballos al comienzo de partido por los octavos de final de la Copa Argentina y la causó “una lesión de la sindesmosis tibioperonea distal con rotura del ligamento deltoideo y avulsión del maléolo posterior del tobillo derecho”, según informó Boca a través de un parte médico. Y por eso debió ser intervenido quirúrgicamente. Tras la operación, el club informó que el delantero estaría entre cuatro y seis meses fuera de las canchas.
Para Leyendeker, en tanto, también le espera un tiempo fuera de las canchas. “No comparto la sanción que me pusieron. Me parece excesivo que no me dejen jugar en la B Nacional. Fue foul y estoy bien expulsado, pero no entiendo que la sanción se aplique a todas las competencias”, manifestó el defensor, luego de visitar a Zeballos en el sanatorio y pedirle disculpas.
El Tribunal de Disciplina, para este caso, se ampara en el artículo 199, que dice: “Suspensión de cinco a treinta partidos al jugador que, por acción violenta, prohibida por las Reglas de Juego o por agresión, deje a otro jugador en inferioridad de condiciones o imposibilitado para continuar la disputa del partido o impedido para poder jugar por tiempo indeterminado”.
El caso Leyendeker-Zeballos marcará precedentes en el fútbol argentino. De eso no hay dudas. ¿Justicia o doble vara? Se verá…
MMB

