El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, logró un cuarto mandato consecutivo, mostraron los resultados el lunes, luego de encarcelar a rivales políticos antes de una votación que provocó amenazas de sanciones de Estados Unidos y llamados internacionales a elecciones libres.
El Consejo Supremo Electoral de Nicaragua dijo que con casi todos los votos contados, un conteo preliminar hizo que la alianza sandinista de Ortega ganara con alrededor del 76% de los votos.
En los meses previos a las elecciones del domingo, Occidente y muchas naciones latinoamericanas habían expresado su profunda preocupación por la imparcialidad del voto cuando Ortega detuvo a opositores y líderes empresariales y criminalizó la disidencia.
A los observadores electorales de la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos no se les permitió escudriñar el proceso y a los periodistas se les prohibió la entrada a Nicaragua.
El Gobierno de Alberto Fernández, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, evitó condenar la farsa electoral en Nicaragua donde el pasado domingo el dictador Daniel Ortega se impuso con el 75% de los votos. En un escueto comunicado, cancillería manifestó que mantiene su “tradición diplomática de no injerencia en cuestiones internas”.
“A horas de haber finalizado el acto eleccionario, mantenemos nuestra tradición diplomática de no injerencia en cuestiones internas en otras naciones”, estableció en su párrafo central la declaración de la Cancillería que encabeza Santiago Cafiero.
“La República Argentina ratifica su histórico compromiso con la defensa de los Derechos Humanos y apoya con firmeza el trabajo de la Alta Comisionada de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, respecto de la situación en Nicaragua”, consignó el comunicado.
Pese a no condenar las controvertidas elecciones, el Gobierno argentino reiteró su “preocupación ante la detención de dirigentes opositores” y “la necesidad de que el gobierno nicaragüense vele por el respeto de los derechos humanos de toda la población”.
“En Argentina entendemos que la democracia supone respetar la diversidad ideológica y la participación cívica sin proscripciones. Debemos acompañar al pueblo de Nicaragua para que cuanto antes recupere el diálogo y la convivencia democrática”, concluye el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores. (Reuters- Infobae)

