La política de cielos abiertos, promulgada por decreto por el Gobierno, impacta en las autorizaciones aerocomerciales para operar en territorio argentino. Las mismas serán otorgadas para realizar las actividades de transporte aéreo interno e internacional de pasajeros y/o de cargas, para servicios regulares o no regulares, realizados con aeronaves; para el trabajo aéreo y para los servicios aeroportuarios operacionales y de rampa en general.
Según la Secretaría de Transporte, el objetivo final del paquete de reformas es que el país tenga mayor conectividad, más frecuencias y nuevas empresas aéreas. «Esto generará un mayor flujo de turismo en las provincias argentinas, con tarifas más competitivas para que más personas puedan volar», explicaron.

