El jefe del ejército de Irán amenazó el miércoles con una acción militar preventiva debido a la “retórica” contra el régimen islámico, en una posible referencia a la advertencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que si Teherán “mata violentamente a manifestantes pacíficos”, Washington “acudirá en su rescate”.
En tanto, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ordenó el miércoles a las fuerzas de seguridad que no repriman las protestas y distinguió entre los manifestantes y quienes llamó “alborotadores”.
Pezeshkian no es la figura más importante del gobierno de la república islámica, sino el líder supremo, ayatollah Ali Khamenei. Pero el hecho de que Pezeshkian se sintiera obligado a ordenar a las fuerzas de seguridad que muestren moderación se interpreta como una señal de que el gobierno está preocupado.

“Los estamos observando de cerca. Si empiezan a matar gente como han hecho en el pasado, creo que serán golpeados muy duro por Estados Unidos”, declaró Trump este domingo.
Por su parte, Netanyahu afirmó el domingo en consejo de ministros que Israel es “solidario con la lucha del pueblo iraní, con sus aspiraciones a la libertad y a la justicia”.

Los comentarios del general de división Amir Hatami se producen en un momento en que Irán intenta responder a lo que considera una doble amenaza planteada por Israel y Estados Unidos, así como a las protestas provocadas por sus problemas económicos, que se han convertido en un desafío directo a su teocracia.
Muchos temen que Israel, un estrecho aliado de Estados Unidos, vuelva a atacar al país como hizo durante la guerra de 12 días contra Teherán en junio.

