El fiscal empezó su alegato con una fuerte acusación contra Cristina Kirchner y su marido, el expresidente Néstor Kirchner: los acusó de haber montado “un auténtico y eficaz sistema de corrupción” y de haber provocado una defraudación millonaria a las arcas públicas.
El fiscal dijo que tiene por acreditado que “funcionó en el seno del estado una asociación ilícita”, de la que los culpó a ambos. También se refirió a Lázaro Báez, “socio comercial de Néstor Kirchner y de su esposa”. A todos ellos los responsabilizó de un “perjuicio económico y social inconmensurable”.
Según el fiscal, se eligió la obra pública vial de Santa Cruz como el ámbito de donde sacar fondos del Estado para generarse enormes beneficios económicos. Para eso, dijo, “se le dio al plan algo inaudito: se creó un oferente”.
Luciani insistió: “Crearon la empresa constructora que les respondiera”, en alusión a Austral Construcciones.
“Las 51 licitaciones analizadas buscaron eliminar la competencia para que Báez fuera beneficiado ilícitamente con contratos millonarios”, dijo Luciani. La supuesta competencia que tenían las empresas de Báez “era una ficción”.
“Fue una maniobra burda para montar un escenario de libre competencia”, afirmó. “La corrupción parasitó todos los controles.”
Y todo se encubrió -dijo- con fórmulas para darle una aparente legalidad. “Vamos a explicar cada una de las licitaciones. Cada una, las 51″, anunció Luciani. (la Nacion)

