El último baile de Julián

El partido de este miércoles a la noche en el Monumental entre River y Vélez, además de definir cuál de los dos equipos argentinos pasará a los cuartos de final de la Copa Libertadores, también será la última función de Julián Álvarez con la banda roja. El delantero cordobés llevará su talento y sus goles a la Premier League y dejará un gran espacio vacío en el equipo de Marcelo Gallardo.
La partida de Álvarez se da a casi un año de que sea campeón con la Selección Argentina en la Copa América. Y no es casual hacer mención a esa situación. Es que, con la medalla colgada tras la conquista del equipo de Lionel Scaloni en el Maracaná, Julián tuvo el punto de inflexión que ya venía insinuando que podía darse en cualquier momento.
Llevado de a poco por Marcelo Gallardo, y tras el retorno de su participación con la Selección, Álvarez explotó. El Muñeco le hizo un lugar fijo entre los titulares y el pibe de Calchín se convirtió en el joven maravilla. Con un juego de excelente nivel y a puro gol, la “Araña” se convirtió en la figura del título local que River ganó el año pasado.
Como Spiderman, Álvarez no paró de lanzar telarañas. Y así decantaron goles, unos atrás de otros hasta alcanzar los 54 tantos y quedar a uno solo de Rafael Borré. De esta manera, en su último partido, Julián está ante la chance de transformarse en el máximo goleador del ciclo Gallardo si anota dos goles.
Claro, no será fácil. Pero Álvarez sabe lo que es marcar más de un gol en un partido. De hecho, en la actual edición de la Copa Libertadores le hizo seis a Alianza Lima. Todo es posible con Julián, que selló su nombre a fuego al convertirse en el primer futbolista en la historia del club de Núñez en anotar esa cantidad en un partido. También, en un mismo encuentro una vez hizo cuatro goles (a Patronato, el año pasado) y tres veces un hat trick (a San Lorenzo, a Patronato y a Sarmiento).
Y con su capa en la espalda y las ganas de hacer historia, Julián llevará su talento al Manchester City para ser dirigido por Pep Guardiola. Pero antes tiene una última cita con su amor de toda la vida, al que tratará de ayudar a salir de la crisis en la que se encuentra en una noche de Copa. Por esa camiseta por la que dio todo hasta el final y por la que jamás sacó la pierna, aun a sabiendas desde hace cinco meses que su futuro está en la Premier League.
(Clarín)

Artículo anterior“Voy a seguir adelante”: Boris Johnson lucha por su sobrevivencia tras la renuncia de varios ministros
Artículo siguiente¿Sigue Battaglia?