Irán está preparado para una guerra y también listo para negociar, dijo este lunes el canciller Abás Araqchi, después que Washington reiterara sus amenazas de intervenir militarmente si la represión del movimiento de protesta, que habría dejado al menos 544 muertos, no cesa.
Frente a las grandes concentraciones de los últimos días en Teherán y otras ciudades, las autoridades convocaron contramanifestaciones este lunes en apoyo a la República Islámica, confrontada a uno de sus mayores desafíos sociales desde su proclamación, en 1979.

En una demostración de fuerza, el régimen movilizó a miles de iraníes en una importante plaza de Teherán en medio de las afirmaciones del ministerio del Interior de que la situación en el país «está bajo control».
La ONG Irán Human Rights (IHR), con sede en Noruega, afirmó el domingo que «Información no verificada indica que al menos varios cientos, o incluso más de 2.000 personas según algunas fuentes, han sido asesinadas.
A pesar del corte de Internet impuesto por las autoridades desde el 8 de enero, imágenes filtradas desde Teherán y otras ciudades de Irán, probablemente por vía satélite, han mostrado grandes manifestaciones en las últimas noches.

En un video autenticado por AFP, se ven decenas de cuerpos envueltos en bolsas negras frente a una morgue en la capital, mientras varias personas parecen buscar a sus familiares desaparecidos.
En Teherán, la vida parecía casi haberse paralizado, según un periodista de AFP.
Las protestas, al principio, eran en contra del aumento del costo de vida, pero con el paso de los días se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado Irán desde la revolución.

