Insfrán peregrinó ayer por distintos despachos, aprovechó encuentros casuales y forzó diálogos con funcionarios algo incómodos hasta que consiguió lo que buscaba: un mano a mano con el presidente Alberto Fernández para “explicarle” su visión de la crisis política que atraviesa Formosa, luego de su decisión de regresar a la fase 1 de control de la pandemia por el coronavirus y la violenta represión a quienes protestaron contra esa medida. Pero ni la forma ni los modos fueron los que esperaba: según fuentes cercanas al primer mandatario, ni el Presidente ni su ministro del Interior, Eduardo de Pedro, lo recibieron, y solo tuvieron con él charlas telefónicas, en las que le pidieron “cambios” y hasta sobrevolaron la posibilidad de una intervención federal a la provincia. Tras el respaldo público del Presidente durante el acto por el Día de la Mujer vinieron las advertencias en privado.
“Se llevó solo la foto”, contaron a LA NACION desde Balcarce 50 en relación a la calurosa palmada que Fernández dio a Insfrán durante la firma del compromiso federal con las políticas de género, ayer en el Museo de la Casa Rosada. Durante la charla telefónica, por caso, De Pedro le recordó a Insfrán casos como la muerte de María Soledad Morales, que determinó la caída del clan Saadi en Catamarca, o la intervención a Santiago del Estero, decretada en 2003 por Néstor Kirchner luego del doble crimen de La Dársena en esa provincia. “Le pidieron cambios en el gabinete”, afirmaron las fuentes oficiales con acceso a las charlas con el gobernador, quien a través de sus funcionarios viene sugiriendo la posibilidad de encontrar “diálogo” con los comerciantes, que protestan por un nuevo cierre de actividades decretado por su gobierno ante el aumento de contagios del coronavirus.(La Nación)

