Viktor Orbán, reconoció una derrota “dolorosa” tras una jornada electoral marcada por una participación sin precedentes, que se consolidó como la más trascendental del país en décadas. Con un 77,8% de participación —récord histórico confirmado por la Comisión Electoral Nacional—, los primeros resultados situaron al oficialismo Fidesz por detrás de la oposición liderada por Péter Magyar, quien logró canalizar el descontento social en una elección clave para el rumbo político del país.
«Hemos liberado a Hungría», proclamó Magyar al final de la noche, encaramado en una tarima instalada a orillas del Danubio. Decenas de miles de eufóricos seguidores del partido Tisza celebraron los resultados frente a la sede electoral de la agrupación en Budapest, ondeando banderas húngaras y bailando, mientras se oían bocinazos por la capital. «Juntos derrotamos el régimen de Orbán«, expresó Magyar frente a sus seguidores. «Hemos liberado a Hungría, hemos recuperado nuestra patria».
Varios dirigentes europeos felicitaron a Magyar, entre ellos el presidente francés Emmanuel Macron, el canciller alemán Friedrich Merz, o el primer ministro polaco Donald Tusk, quien añadió en húngaro: «Rusos, vuelvan a casa», en referencia a la cercanía de Orbán con Vladimir Putin. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró que «Hungría ha elegido Europa».
Orbán admitió su derrota, asumió unos resultados «dolorosos, pero inequívocos», y felicitó «al partido ganador».
Elección histórica en Hungría
La participación ciudadana es la más alta en la historia electoral húngara. La Comisión Electoral ya había anticipado niveles récord hacia las 18:30 hora local, cuando el porcentaje superaba el 77%.

