Las inundaciones que han devastado esta semana zonas del oeste de Alemania y algunas regiones de Bélgica, Luxemburgo y Holanda tuvieron una magnitud sin precedentes
Las precipitaciones aumentaron súbitamente los caudales de pequeños ríos y afluentes de ríos, que no tenían la capacidad de soportar tal cantidad de agua y no estaban protegidos con orillas suficientemente altas.
“El Rin está acostumbrado a las inundaciones, el mayor problema son los pequeños ríos, los afluentes”, destacó el presidente de la región alemana de Renania del Norte Westfalia, Armin Laschet, el viernes. (Infobae )

