Juan Grabois, dio este martes detalles de la reunión que mantuvo a principios de junio con el multimillonario empresario tecnológico Peter Thiel, quien está instalado en Argentina desde hace tres meses, y dijo que “perderse la oportunidad” de interactuar con el “dueño del circo” de la nueva derecha sería una “estupidez”.
“Perderse la oportunidad, si la tenés, de interactuar con el principal intelectual orgánico y además miembro de la élite de Silicon Valley es una estupidez astronómica, sobre todo si lo hacés de manera avergonzante para ver si alguien te acusa de no sé qué cosa. Yo tengo toda una historia militante y mirá si yo voy a rifar mi lealtad al papa Francisco por una reunión con un millonario”, dijo Grabois en diálogo con Radio con Vos.
La reunión había tenido lugar el 3 de junio, pero el dirigente, cercano al kirchnerismo y a la ex presidenta Cristina Fernández, no había hablado públicamente sobre esa cita, que en su momento llamó la atención en los sectores populares.
“Uno tiene que saber reunirse con el más humilde de los cartoneros y con la más alta alcurnia internacional. Para entender cómo funciona el circo, mejor reunirte con el dueño y no con los gorilitas”, acotó Grabois.
El supuesto rol del Vaticano
El legislador sostuvo además que el Vaticano “gestionó” la reunión porque, para ese sector, “también es importante ver qué dice la contraparte” ante la encíclica del papa León XIV contra la “deshumanización” que implica el desarrollo de la inteligencia artificial en el mundo.
Para Grabois, “hay una cruzada existencial y geopolítica en la elite de Silicon Valley, y la Argentina se ha convertido en un laboratorio. En Argentina el super RIGI es parte de eso. Es un combo de saqueo y de entrega, pero que además tiene un componente adicional, que es habilitar zonas liberadas para procesos de desarrollo tecnológico ilimitados, sin marcos éticos, totalmente desregulados, que no se pueden hacer en otros países”.

