Santiago Caputo llegó a Washington invitado por la administración Trump y con un mandato explícito de Javier Milei, que consistía en ratificar el alineamiento de los intereses permanentes de la Argentina con la agenda geopolítica de los Estados Unidos.
El asesor presidencial transmitió en la Casa Blanca, el Capitolio y el Departamento de Estado que la intención de Milei es fortalecer las relaciones políticas con Donald Trump, en un escenario global atravesado por la ofensiva de China, la disputa por los minerales críticos y la compleja situación en Medio Oriente.
Caputo aterrizó el martes en DC, y anoche emprendió la vuelta a Buenos Aires.
En todos los encuentros oficiales, Caputo escuchó la preocupación de los funcionarios de Estados Unidos respecto a la voracidad de China en Argentina, y también en América Latina.
Sus interlocutores en la Casa Blanca y el Capitolio recordaron la propuesta del Corolario Trump a la Doctrina Monroe, la decisión de establecer los acuerdos bilaterales sobre minerales críticos y la iniciativa Escudo de las Américas.
Caputo conoce la estrategia de Estados Unidos para contener la ofensiva regional diseñada por Xi Jinping, y ratificó que Milei avala cada una de las iniciativas lanzadas por Trump para contener a Beijing.
En este contexto, el asesor presidencial describió las decisiones políticas asumidas por Milei para evitar que China construya un puerto de aguas profundas en la Patagonia, multiplique sus inversiones en minerales críticos y uranio, y avance en proyectos vinculados a comunicaciones y tecnología.
Un influyente asesor de Trump, le transmitió a Caputo el deseo de Estados Unidos de clausurar la presunta base espacial que China instaló en Neuquén.

