La NASA cancela el lanzamiento de su nuevo cohete lunar debido a fugas de combustible. Según anunciaron, el despegue se reprogramó para el viernes.
Según estaba previsto, la ventana temporal para lanzar el cohete comenzaba a las 8.33 y terminaba a las 10.33 en horario de Florida (entre las 9.33 y las 11.33 de Argentina).
Una fuga de combustible interrumpió el lunes la cuenta regresiva para el lanzamiento del nuevo cohete lunar de la NASA.
La fuga estaba en el mismo lugar en el que se identificó durante una prueba hace unos meses. Los controladores detuvieron la operación de repostaje, que ya se hacía con una hora de retraso debido a tormentas en el mar. El proceso se reanudó despacio para ver si la fuga de combustible de hidrógeno podría empeorar, lo que casi con certeza pondría fin a la cuenta atrás, pero las alarmas forzaron otra pausa.
Las fugas de hidrógeno empañaron los preparativos de la NASA desde abril, y requirieron una serie de reparaciones. La prueba se repitió con más éxito en junio, aunque también hubo algunas pérdidas. Los responsables dijeron que no sabrían con certeza si las reparaciones habían funcionado hasta que se intentara cargar los tanques del cohete con casi un millón de galones (4,5 millones de litros) de combustible frío el lunes.
La directora de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, y su equipo también tuvieron que lidiar con un problema de comunicación de la cápsula Orion. Los ingenieros trataban de comprender una demora de 11 minutos en las comunicaciones entre el Control de Lanzamiento y la Orion detectado el domingo por la tarde. Aunque el problema se había resuelto para el lunes por la mañana, la NASA necesitaba saber su origen antes de ejecutar un lanzamiento. (La Nacion)

