La provincia de Buenos Aires ya tiene su propia ley de alcohol cero al volantemientras sigue debatiéndose una norma de alcance nacional que ya fue aprobada en la Cámara de Diputados de la Nación y espera ahora el debate en el Senado. La Legislatura bonaerense dio anoche, de madrugada, la sanción al proyecto que establece la tolerancia cero para los conductores de vehículos particulares con penas que incluyen multas, arresto, retención de la licencia e inhabilitación.
La ley, que entrará en vigor en 2023, una vez promulgada, establece que durante el primer año de vigencia las personas que conduzcan con una tasa de hasta 0,49 miligramos de alcohol por litro de sangre serán sancionada, únicamente, con la asistencia y aprobación de cursos especiales de educación y capacitación para el correcto uso de la vía pública. Para dosajes superiores a 0,5 mg/l de sangre las sanciones serán mayores.
La propuesta había sido aprobada el 27 de octubre en el Senado provincial y contempla diferentes tipos de penalidades cuyos grados de aplicación será de acuerdo a los niveles de alcohol en sangre detectados.

