Marcas de lujo como Saint Laurent o Dior han subcontratado a sus bordadores, la mayoría radicados en India. Así como las marcas denominadas fast-fashion, las marcas de grandes diseñadores no cuentan con su propia fabrica y trabajan con talleres independientes para producir sus prendas. Pero se dieron cuenta de los peligros de este sistema , como condiciones peligrosas de trabajo o pagos indignos a sus empleados.
A raíz de esto se crea el pacto Utthan, encabezado por un grupo de marcas de lujos como Kering, LVMH y Burberry para asegurar condiciones dignas de trabajo en las fabricas radicadas en Mumbai.
Según una investigación reciente de They New York Times donde se visitaron varias fabricas de Mumbai y se entrevistaron a los trabajadores, se descubrió que estas no cubren las medidas de seguridad requeridas.

