El estadio José Amalfitani de Vélez Sarsfield fue escenario de la segunda edición del evento “Párense de Manos”. Inspirado en el modelo de espectáculos deportivos creado por el youtuber español Ibai Llanos, la velada combinó entretenimiento y tensión competitiva frente a un público cercano a los 50 mil espectadores, con cruces entre personalidades del mundo del espectáculo, deportistas e influencers. La cartelera incluyó 10 combates, con un enfrentamiento central entre el ex arquero de Boca Juniors y Racing Club, Pablo Migliore, y el ex campeón mundial de boxeo, Sergio Maravilla Martínez, quien terminó imponiéndose por puntos en los cuatro round.
El primer asalto se lo vio a Pablo Migliore lanzando un volado de izquierda dos veces, que pareció impactar en Martínez. Sin embargo, Maravilla supo cómo manejar la distancia para contrarrestar la altura del Loco. Hubo intercambio de derechas y el ex campeón mundial de boxeo comenzó a lastimar al cuerpo. El jab fue un recurso que el ex arquero de Boca comenzó a utilizar y le sirvió al menos hasta el final. Hubo un leve choque de cabezas y una queja de Migliore, pero luego continuaron cada uno con sus recursos. El round terminó con Maravilla dejando pasar varias veces a su oponente con los clásicos amagues, que dispararon el “Ole” de la gente. La cintura y el uno-dos de Martínez fueron mucho para Migliore, que lanzó pero no pudo ser certero en los golpes.
El tercer round, Pablo volvió a salir con todo, atacó al cuerpo de Maravilla, quien pudo esquivar cada uno de los golpes con su clásico movimiento de cintura. Sergio siguió buscando arriba, abajo, y con los volados. Migliore sintió los golpes y aunque tuvo guapeza para ir a buscarlo, terminó de muy mala manera y desordenado. Mientras que el último asalto comenzó con buen ritmo, Martínez manejó la distancia y al mismo tiempo conectó. El ex campeón del mundo se hizo el dueño de la pelea, jugó psicológicamente con su rival y hasta arengó a la gente que gritó por él. Llegaron más uno-dos de Sergio y un intento sobre el final del Loco Migliore, que terminó exhausto.

