Massa presiona por la aprobación del Presupuesto y avanza con medidas para contener el impacto de la inflación

El ministro de Economía, Sergio Massa, no oculta que la mayor preocupación de su gestión a estas horas es desacelerar la inflación. “Me estoy matando por cuidar los precios”, dijo en una entrevista el viernes por la noche. Por eso, en los próximos días continuarán las reuniones con empresarios de consumo masivo, a la vez que comenzarán los planes Ahora 30 y la inscripción del bono para adultos vulnerables. Además, en el Palacio de Hacienda confían en que el martes el recinto dé media sanción al Presupuesto 2023.

El ministro anunció una serie de medidas que buscan generar un marco de previsibilidad en el bolsillo. Por un lado, el bono de $45.000 para indigentes -al que ya se anotaron más de 100.000 personas– que se pagará en dos cuotas entre noviembre y diciembre.

El “refuerzo alimentario para adultos sin ingresos”, cuya inscripción inicia este lunes, se abonará en dos cuotas de $22.500, y está destinado a personas de entre 18 y 64 años que no perciban ingresos, asistencia del Estado o tengan bienes registrados. La primera cuota se abonará a partir del 14 de noviembre y la segunda en diciembre.

Además, este lunes entrará en vigencia el Plan 30 cuotas. La Secretaría de Comercio será la encargada de difundir el listado de productos detallado, así como también los precios de venta al consumidor acordados y los puntos de venta.

El plan que lanzará el Gobierno incluye heladeras, lavarropas, celulares, televisores y aires acondicionados de bajo consumo, de producción nacional y con precios congelados durante 90 días. Por su parte, los usuarios podrán adquirir los bienes toda vez que el precio de venta al público sin intereses no supere los $200.000 y contarán con un financiamiento de 30 cuotas fijas mensuales.

Por otra parte, esta semana continuarán las reuniones con representantes del sector alimenticio en la Secretaría de Comercio para alcanzar un acuerdo nuevo. “Precios Justos” es el nuevo horizonte al que quiere llegar el Ministerio de Economía. El objetivo es lograr un acuerdo con las empresas de alimentos de consumo masivo para armar una canasta de 1500 productos con precios congelados a 120 días.

La Secretaría de Comercio pretende que los precios congelados aparezcan en la etiqueta de los productos y así poder combatir a los comerciantes que remarcan los precios, pero la Ley de Etiquetado Frontal atenta contra eso. La cuestión es simple, las empresas mandaron los packs de productos para que lleven la correspondiente etiqueta, y poner el nuevo precio demoraría entre 60 y 90 días.

Este domingo, Massa aseguró que cerró el acuerdo con siete empresas de alimentos, higiene personal y limpieza para que mantengan sus valores entre el 15 de noviembre al 15 de marzo. “Lo que pretendemos es trabajar en un esquema de largo plazo que le permita a la gente entender que estamos recorriendo un camino que tiene esfuerzos desde lo fiscal, desde la acumulación de reservas, desde lo monetario, pero que también tiene esfuerzo desde los sectores empresarios para tratar de entre todos bajar la inflación, que es lo que más lastima el bolsillo de la gente”, dijo en una entrevista en Radio 10.

En medio de las negociaciones, el Gobierno reforzó los controles a través de la resolución 701, en la que se instruyó a la Secretaría de Comercio a firmar “convenios de colaboración” con las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios de todo el país para que realicen inspecciones, control y contravención del programa oficial.

Para alcanzar ese acuerdo, en el equipo económico propusieron una estrategia de “palo y zanahoria” para convencer a los representantes del sector privado. Esto es, que si consiguen consensos sobre este programa, luego a cambio las firmas podrían acceder a créditos o beneficios impositivos. También sobrevoló el ofrecimiento de un tipo de cambio diferencial para exportaciones para las empresas que adhieran al convenio, pero todavía se aguarda por el acuerdo final de este nuevo programa.

La semana pasada, Massa le envió un mensaje a los comercios de indumentaria, el sector que reportó las mayores subas de precios de los últimos meses, en el que amenazó con abrir las importaciones si es que los valores se comenzaban a menguar. El objetivo del Palacio de Hacienda es alcanzar un acuerdo también con este sector. ( Massa)

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