Así como la llegada del chef Francis Mallmann marcó un antes y un después para la gastronomía mendocina, a mediados de los noventa, hoy el nuevo hito tiene que ver con el desembarco de la Guía Michelin, la más respetada del mundo, nacida en Francia en los albores del siglo XX y actualmente con proyección global. La gran sorpresa fue haber conseguido la misma cantidad de estrellas que Buenos Aires (cuatro) teniendo muchos menos restaurantes, que se repartieron entre Azafrán, Casa Vigil, Zonda y Brindillas, a razón de una por cabeza. Además, otros 15 lugares fueron mencionados en la guía: 1884 Francis Mallmann, 5 Suelos, Abrasado, Angélica Cocina Maestra, Centauro, Espacio Trapiche, Fogón Cocina de Viñedo, La Vida, Osadía de Crear, Piedra Infinita, Quimera Bistró, Renacer, Riccitelli Bistró, Ruca Malen y Soberana.
Dónde quedan los restaurantes nuevos y los galardonados por la Guía Michelin
Del centro a las principales regiones vitivinícolas se multiplican los emprendimientos gastronómicos y hoteleros de todo tipo.
“El impacto se sintió mucho. Somos una propuesta pequeña y de perfil muy bajo y de pronto quedamos muy expuestos. La guía nos generó un aumento en las reservas de entre el 25 y el 30 por ciento”, dice el chef Mariano Gallego, al frente de Brindillas, que abrió en 2005 en Vistalba con un concepto de menú por pasos y siempre fue un favorito entre los locales, pero aún no había sido completamente descubierto por el turismo internacional.

