Un grupo de al menos 12 ambientalistas de Greenpeace fueron detenidos este jueves por la mañana cuando saltaron la reja del Congreso para protestar contra la modificación de la Ley de Glaciares propuesta por el Gobierno, que será tratada en las próximas horas en el Senado.
Los manifestantes sorteraron las rejas del Palacio Legislativo y se instalaron en las escalinatas con varios inodoros y carteles con la leyenda “Senadores: no se caguen en el agua”.
Tras unos pocos minutos, al menos una docena de manifestantes fueron detenidos por efectivos de la Policía Federal. La Policía también agredió a camarógrafos y periodistas que cubrían lo que pasaba en el lugar: un camarógrafo de A24 fue tirado al piso, golpeado y detenido.
La protesta se da horas antes del debate que hoy se realizará en el Senado, donde se va a votar la modificación de Ley de Glaciares.
Ley de Glaciares: qué implica la reforma
La Ley de Glaciares, promulgada en 2010, protege y conserva las zonas periglaciares como reservas estratégicas de agua, prohibiendo toda actividad que comprometa su integridad.
La propuesta del Gobierno, que ya tuvo media sanción en Diputados, redefine la protección del ambiente periglacial. Con el objetivo de atraer proyectos vinculados a la megaminiería e hidrocarburos, permite el avance del extractivismo sobre zonas protegidas como reservas de agua dulce.
Según explica Greenpeace, la iniciativa –presentada a instancias de gobernadores aliados al gobierno, de provincias con intereses en la industria minera– apunta a reducir la protección de los glaciares y del ambiente periglacial y delega en las provincias definiciones técnicas y administrativas que hoy funcionan como un piso mínimo común para todo el país.

